Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)

Manual de supervivencia

escrito por Sr.Churrero / ingrediente de David Figueroa

El último hombre sobre la Tierra se levanta con el traje de astronauta puesto, baja al bar, se quita el casco, se sirve una copa de coñac. La duda lo está matando. Luego sale a la calle. Cielo de color naranja, silencio. Una capa de polvo tóxico cubre las aceras, los semáforos, los coches volcados.

El último hombre sobre la Tierra mira a su alrededor, necesita saber si todavía queda algún otro superviviente, si realmente él es el último hombre sobre la Tierra. Busca entre los escombros, registra los edificios que aún siguen en pie. Mira debajo de las camas, dentro de los armarios, en todos los sitios donde alguien pueda esconderse. Luego camina hasta el parque que hay junto a su casa. Se sienta en un banco, imagina un montón de palomas picoteando el suelo. A veces se pregunta qué fue de aquellos pájaros tropicales que invadieron la ciudad hace más de cuarenta años. Al mediodía, el último hombre sobre la Tierra emprende la vuelta, la capa de polvo tóxico cubre también las paredes de los edificios, los buzones, las hojas de los árboles. Entra en el portal, sube hasta el tercer piso, empuja la puerta. Se arrastra, como quien dice, hasta el sofá. Se duerme sin querer, con la televisión encendida. Las mismas interferencias de siempre.

Se despierta de la siesta al atardecer, baja hasta la calle, entra de nuevo en el bar. Se sirve otra copa, y otra más, y otra más. Sale a la calle, la garganta le arde en mitad de la noche. Conduce hasta la base militar, se presenta allí en veinte minutos. Acerca su pupila a una de las puertas de acceso, recorre las galerías sin prisa, accede al hangar donde se encuentra su aeronave. Se desliza hasta el interior de la cabina, comprueba que los niveles de oxígeno son los adecuados, que hay suficiente combustible, que todo está más o menos en orden. Pulsa el botón de encendido, activa los motores de propulsión, comienza a elevarse a toda velocidad. El horizonte se curva por la ventanilla como un hierro al rojo vivo. Conecta el radar, el pitido intermitente indica que no hay señales de vida. Pero no se da por vencido. Necesita estar seguro de que él es el último hombre sobre la Tierra. Por eso, esta noche, volverá a sobrevolar las capitales más importantes, a calcular sus coordenadas, a preparar la artillería antes del posible ataque.

 

Sobre el ingrediente

Sí, amigos, sí, hay que estar preparados para el apocalipsis. Los expertos no hacen más que repetirlo, pero seguimos con nuestras vidas paganas sin importarnos nada, y claro, luego pasa lo que pasa. David Figueroa nos envió esta fotografía de su último viaje a la Luna. Y es que no todos los días tenemos un cochurrero astronauta (aviso, este dato puede no ser del todo cierto). El caso es que su foto nos llevó a la ciencia ficción, al futuro desolador que nos espera, a una sociedad extinguida, a una manada de palomas fantasma. En fin, quién sabe. Será que hoy es lunes.

7 Comments

  1. Lucía |

    Hay árboles!
    Con las hojas cubiertas de polvo toxico… pero quedan árboles vivos!!
    …confía en la vida Ultimo Hombre sobre la Tierra…

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  2. Ángeles |

    Buenooooo…. eso es que aún no habéis escrito el Cuento Antídoto para el Apocalipsis.
    Expertos aquí! JA! q sabrán ellos si no tienen el antídoto…

    Ea… a inventarlo 😀

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  3. Chemari |

    Si el fin del mundo no nos pilla bailando, que nos pille escribiendo (o leyendo) churros.

    A propósito… gracias, muchisimas gracias churreros!!!! (Vosotros sabeis por qué, a Angeles se lo explico en cuantito pregunte )

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  4. Angela |

    Muy buenos días churreros!!! Estupendooo el cuento del lunes, si, no tengo perdón, dos días de retraso para contestar, aunque vuestros churros saben siempre como recién hechos 😀

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Échale azúcar a este churro