Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)
Libertades cruzadas

Piragüismo

escrito por Sr.Churrero / ingrediente de Carlos Rivero

Una brisa agradable recorre las aguas tranquilas de la ría. Hace un día perfecto para disfrutar de la competición. El público aguarda alborozado sobre el Puente Viejo. El juez levanta la mano y, por fin, resuena en el valle el pistoletazo de salida que da comienzo a la carrera. Los piragüistas hunden al unísono sus palas en el agua. Las proas se impulsan, cogen ritmo, dibujan estelas puntiagudas sobre el espejo del río.

La canoa de la calle central se adelanta y gana unos metros valiosísimos sobre el resto de piragüistas. Su cadencia de palada es buena. Otra canoa le sigue a corta distancia por la calle de la derecha. Otra más viene detrás a la izquierda. El resto de canoas sigue la estela y, en formación de punta de flecha, cruzan juntas la baliza que señala la mitad de la prueba.

Ya están los piragüistas a escasos metros del Puente Viejo y el público los jalea. Entonces la primera canoa parece que se tuerce, sí, se tuerce, se orilla hacia la derecha y ahora se dirige, con el resto de canoas, hacia los humedales de ese lado del río. ¿Qué hacen los piragüistas? ¿Por qué levantan las palas? ¿Qué motivo hay para echar pie a tierra y desentenderse de la prueba? Una tras otra, las canoas van alcanzando la orilla. Allí se dividen. Se entretienen. Se agrupan. Buscan refugio y se pierden en el laberinto de carrizos y sombras.

—¡Cuack! —escucha el público.

—¡Cuack, cuack! —contestan a coro las demás canoas.

Suena un segundo pistoletazo que anula la prueba y espanta a los piragüistas. La multitud fascinada levanta los ojos al cielo desde la ribera, desde el Puente Viejo, desde las barcazas que secundan la carrera. Todos son testigos de cómo una bandada de canoas se alza sobre sus cabezas, pasa por encima de los chopos y en un batir de palas se pierde volando entre las nubes.

 

Sobre el ingrediente

Un mes más os presentamos la colaboración churrera con la revista Cuentos para el Andén y su concurso de fotografía. El autor de la imagen, Carlos Rivero, es un buen amigo nuestro y ya nos ha ayudado a cocinar más de un relato sabroso. Carlos se define como autodidacta. Lleva años mirando fotos, haciendo fotos, leyendo sobre fotos. Os dejamos sus galerías en Instagram y Flickr para que disfrutéis con nosotros de su magnífico trabajo. ¡Gracias, Carlos!
Podéis leer este churro junto con otros relatos magníficos en el nº58 de la revista Cuentos para el Andén.

10 Comments

  1. Kasirucita |

    Volare, oh oh
    Cantare, oh oh oh oh
    Vamos a volar hasta las nubes
    Lejos de las multitudes enloquecedoras
    Podemos cantar en el resplandor de una estrella que conozco
    Donde los amantes disfrutan de la tranquilidad
    Dejemos atrás la confusión y toda la desilusión
    Al igual que el pájaro de una pluma, un arco iris juntos encontraremos
    Volare, oh oh
    e cantare, oh oh oh oh
    Nel blu, dipinto di blu
    E che dici di stare lassù
    E volavo, volavo felice più in alto del sole ed ancora più su
    Mentre il mondo pian piano spariva lontano laggiù
    Una musica dolce suonava soltanto per me
    Volare, oh oh
    E cantare, oh oh oh oh……
    [VOLARE, Domenico Modugno]

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  2. Carlos |

    Mis buenos amigos churreros, como siempre, talento, fantasia, imaginación y trabajo sin tasa. Gracias.

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    • Sr.Churrero |

      Querido Carlos Rivero,
      un honor compartir fogones contigo y hacerle un cuento a esta foto que lo dice todo sola.
      Un abrazo bien grande, artista.

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  3. Ángeles |

    Oooooooooh!!!! Q mencanta cuando giráis los cuentos en bucles infinitos!!!!!
    Q grandes, y q gran foto de Carlos!

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    • Sr.Churrero |

      Grande, tú, Ángeles.
      Y la foto de Carlos, claro, que es una belleza .
      Mil gracias por cada una de las canoas 🙂

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  4. Ángela |

    Muy buenas tardes churreros!! Estupendooo el cuento de hoy, y que fotazas la de Carlos, dan ganas de echarse a volar como las canoas sobre ese lago que parece un espejo. Aplausos, aplausos, aplausos 😀

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    • Sr.Churrero |

      Cabezada, cabezada, cabezada.
      Con el calor que hace en Madrid, casi dan ganas de tirarse de cabeza al lago!!!!!
      Una abrazo enorme, Ángela.

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  5. Chemari |

    Entonces…dentro de cada pato hay un piragüista escondido? Que cosas.

    Creo que este churro le va a encantar a una chica cordobesa que vive en Murcia, y es un poco pato también. Vamos a mandárselo a ver qué opina.

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    • Sr.Churrero |

      Ya estamos deseando saber qué le parece el churro a esa chica cordobesa que vive en Murcia 🙂
      Gracias, Chemari, embajador churrero allende los mares. Un abrazo grande,

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