Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)
Sergio lopez Reciclajes

¿Para qué usarías este sofá?

escrito por Sr.Churrero / ingrediente de Sergio López

 

Cuántas siestas de domingo. Cuántos besos a escondidas. Cuántos tapetes de ganchillo. Cuántos partidos de fútbol. Cuántas charlas de amigos. Cuántos lloros tras una decepción. Cuánta gente, cuánto hueco dejaste en el salón. ¿Y ahora qué?

Mónica Ortega.

 

Lo usaría para estar cómoda sin tener que pensar que se puede estropear. Disfrutaría de él. Normalmente no  se disfruta de las cosas cuando son nuevas, siempre pensando que se pueden estropear. También se puede utilizar para alguna escena de teatro. Quedaría como muy minimalista.

Mª Paz.

 

Último lecho de una madame de pelo largo y un cigarrillo rubio permanente en los labios. Sudario blando de un intelectual insigne experto en Filosofía del lenguaje. Punto final de los encuentros de dos amantes que cada jueves por la noche se prometían amor eterno y todo para quedar olvidado en un patio, compartiendo frío y herrumbre con dos gatos.

Rocío Orovengua.

 

—Sube, que yo creo que por aquí arriba tiene buena pinta.

—Desde aquí lo veo espacioso. Y me gusta el color.

—Entonces nos lo quedamos, ¿no?

Isabel Delgado Mansilla.

 

En este sofá he pasado muchos ratos de mi vida (buenos y no tan buenos). Ahora que ya está viejito. me da pena tirarlo y he pensado que si a mí me. ha proporcionado tanto bienestar, por qué no se lo va a proporcionar a mis gatos.

Mercedes Muñoz.

 

¡Para lo que hemos quedado! ¡Con lo que yo he sido! En mi salón, con mis tapetes de ganchillo y frente a la mesa de café. ¿Cómo hemos llegado a esto?

Almudena.

 

En cuanto lo vio lo tuvo claro. Había material para empezar algo nuevo, todo lo imprescindible, encontró una cama, un sofá lleno de posibilidades, hasta imaginó cómo colgarían las cortinas en los barrotes y lo mejor, dos animales de cada especie. ¡Había encontrado El Arca de Noé!

Carmen Arroyo.

 

Lo usaría para tirarlo a la basura sin ninguna preocupación.

El único niño de la sala.

 

Yo me desharía del él y buscaría uno nuevo para otra historia pero mantendría a los gatos.

Elena.

 

Este sofá me serviría como una boca grande y con bigote de señor con palillo. Eso después de pintar en la pared del fondo unos ojos y una nariz y unas enormes orejas. ¿Los gatos y el somier? Ahí queda el misterio.

Olga B.

 

Parece mentira con lo que nosotros hemos sido y mira dónde ha quedado el sofá. Todas las horas de tele, las visitas de tu madre, con el skay desgastado de las faldas de tweed, tus amigas y sus tardes de debates, ni te cuento los partidos y, cuando todos se iban, tú y yo. ¿Te acuerdas? Acaramelados o borrachos, según el día. Y hoy, ya ves, el sofá, que ha salido por patas, igual que el somier de invitados, igual que las barras de las cortinas con las que te hiciste el vestido primavera-verano para marcharte de crucero con Juan el de la mueblería. Sí, Juan. El mismo que nos vendió el sofá que hoy disfrutan los gatos. Y, ya ves, te echamos de menos. Mari, tu madre y yo misma te echamos de menos. Besos, abrazos y miau. También muchos miaus.

Ana Santamaría.

 

Haciendo uso de mi personalidad por naturaleza indecisa me quedaría un buen rato delante de él, pensando cuál es la mejor idea, dónde lo puedo colocar, cómo voy a arreglarlo, cómo me lo llevo de allí, a quién llamo para que me ayude ¿y si no queda bien en mi casa? ¿Es el mejor sofá? Y tras horas perdidas intentando decidirme, por fin, lo vería claro: Dejo el sofá donde está y me llevo los dos gatos, que después de tanto tiempo con ellos, les he cogido cariño.

Elena.

 

Sobre el ingrediente

El 5 de mayo nos invitaron a hablar de churros en la asociación Danos tiempo. Danos tiempo es un espacio autogestionado en el barrio de Hortaleza de Madrid, un espacio lleno de gente amable que escucha, rebate y participa. Así nos gustan a nosotros las charlas. Decidimos que sería bonito cerrar la sesión proponiendo un relato escrito a muchas manos. Tomamos un ingrediente inspirador de Sergio López, estupendo fotógrafo asturiano que ya ha pasado por la churrería antes, y propusimos un tema a los asistentes. Y así, justo así, fue como salió este ramillete de respuestas. La pregunta sigue abierta. ¿Para qué usaríais ese sofá?

14 Comments

  1. Domingo |

    Buenos días y gracias por este churro lleno de nostalgia de sentimientos encontrados frente a los viejos objetos que ocupan nuestra vida.

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  2. Ana Santamaría |

    Buenos días. Ha quedado un churro estupendo y bien jugoso. Y seguro que sigue creciendo…Un abrazo y un placer teneros por aquí, un gustazo: la charla y la compañía. Gracias por organizarlo :))

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  3. Lucía |

    Éste sofá se lo envío a mi amiga Elena!
    Para que se suba en él a disfrutar del churromilhistorias de hoy!
    ¡¡Que way!!
    (Además también le encantan los gatos…)

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  4. Ángeles |

    ¿Qué cómo veo el mundo desde mi nueva perspectiva?

    He recuperado la libertad. Se acabaron los días de encierro en el salón de casa, las interminables telenovelas y reuniones de té con pastas . Los sobrinos e hijos de los vecinos saltando en cada centímetro de mi expuesto vientre. Los amigos futboleros, las pizzas y cocacolas que me han taladrado hasta el tuétano. Los tapetes y cojines bien dispuestos.
    He recuperado la libertad. El cielo abierto, la lluvia y el sol. Nuevos inquilinos masajean mi desvencijado pellejo, ofreciéndome nuevas caricias. Un manto de estrellas y frío. También calor.
    He recuperado mi libertad. Por fin soy libre de estar .
    Echaré de menos los revolcones sin marcha atrás y los susurros al oído.
    Algo sucederá cuando empiece a olvidar.

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  5. Chemari |

    Oye, y nadie ha pensado en ponerlo en wallapop???

    Yo lo anunciaría como “sofá estupendo para que gente desagradable se pueda echar una siesta sin pegar ojo”.

    Dadle un par de vueltas. Si lo vendeis os dejo que digais que la idea fue vuestra.

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  6. Monica |

    Gracias por hacernos pasar una tarde muy agradable y montones de ratos estupendos cada vez que leemos vuestos relatos.

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  7. Angela |

    Buenos días churreros!!! Aunque un día tarde, preciosas historias que se encuentran detrás de ese sofá, yo me lo llevaría a mi casa para darle una segunda oportunidad, con gatos incluidos 😉

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Échale azúcar a este churro