Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)

Así funciona nuestra churrería

Churros frescos

Emilia Lanzas Zas Madrid machismo violencia machista puerta del sol huelga de hambre

Porque son mujeres, las matan

Natalia oculta la mirada de la tormenta de carcajadas que ha estallado en el aula, de la bola de papel arrugado que rebota en su frente y cae sobre el pupitre, del gesto reprobador de la profesora, que sostiene en la mano el cuaderno con el dibujo que ha hecho Natalia y que ahora está a la vista de todos sus compañeros. —¿En esto pensabas mientras yo explicaba las mitocondrias? […]Leer churro

Ángeles Pizarro

Tardes de domingo

El disparo nos rompió la tarde de domingo. Fue un disparo al aire, un sonido profundo que retumbó en las calles vacías. El grito vino después aunque no parecía un grito, parecía un aullido, un lamento ronco que no entendimos hasta que se repitió: —¡Mariana! En ese momento supimos que se trataba de Enrique, el chico pequeño de los Moraos. Nos asomamos a las ventanas. Allí estaba él, en medio […]Leer churro

perro che

Un perro llamado Violín

Al perro le pusimos Violín. Fue una ocurrencia de Laura y a mí no me pareció mal. Le pusimos Violín por su ladrido ahogado, que más que ladrido era un modo de silbar, un quejío hondo como de gitano del Sacromonte. A Violín lo encontramos en una cuneta. Habíamos pasado el puente del primero de mayo en Granada y ya volvíamos para Madrid cuando vimos al perro encogido en una […]Leer churro

carta desde sao paulo

Sao Paulo, 3 de marzo de 2017

Queridísimos churreros: Hoy hace una semana que llegué a Brasil y sigo viva. No es que pensara morirme aquí, pero seguro que andabais preocupados, sobre todo por si se me ocurría quedarme. Tranquilos, mañana cogeré un avión enorme y lo llevaré de vuelta a Madrid. Lo cierto es que pensaba mandaros una postal, pero los brasileños no son de postales, ni de sellos, ni de oficinas de correos. Lo cierto es […]Leer churro

anda, mira, patos

Paliativos

Por si alguien pregunta, el paseo ha estado bien. Primero hemos bajado en fila india por la orilla del río, como hacemos siempre, hasta llegar al estanque. Allí nos han dicho que podíamos descansar y me he fumado un cigarro mientras miraba a los patos: ahora me sumerjo, ahora no, ahora sacudo las plumas, ahora no. Hoy nadie ha dicho: anda, mira, patos. El sol no lo hemos visto en […]Leer churro

Tutú_Iciar Ruiz

Tutú

Tutú. Tú-tú. Tú, bailarina vegetariana de dedos de cuello de cisne. Tú, piernas flacas, corriendo cuando empieza a llover entre un tumulto de muchachas zumbando como abejorros. Tú, con el cabello tirante, la cara blanca, las cejas pintadas como arcadas de catedral, el lunar colgando del lacrimal con forma de pica de baraja. Tú, cincelando relevés, doblando los pies con cuerdas, durmiendo en el suelo para crecer, para llegar hasta […]Leer churro

Miguel Luque

El monstruo amable

Jorge lo sabe: el monstruo está ahí afuera, junto al portal. El cielo clarea entre los edificios de Madrid y el monstruo le espera fumando un cigarrillo, saludando a los madrugadores, sujetando la puerta a la vecina del quinto, que lleva al niño a la guardería en carrito. Ante todo, es un monstruo educado. Hoy es un monstruo de estatura media, calcula Jorge, metro setenta y cinco. Otras veces su […]Leer churro

Mercedes Currás niños pobres

Los niños pobres

Con motivo de su 75º aniversario, la Sociedad de Amigos de los Niños (CFF en sus siglas en inglés) seleccionó, bajo la dirección de la doctora Hutson, dos muestras estadísticas de entre la población de infantes de los barrios marginales de Londres. Los niños tenían edades comprendidas entre los ocho y los diez años y no presentaban a primera vista taras físicas ni mentales. A los individuos de la primera […]Leer churro

taxonomía

Taxonomía

No logro discernir si ese perro que se acerca a toda prisa es un galgo o es un podenco. Soy una reputada bióloga entregada al análisis de plantas y de animales. No debería dudar. A la primera dentellada me decanto: diría que se trata de un podenco. El segundo mordisco que recibo es delicado, casi gentil. Más que un mordisco es caricia. Parece propio de un galgo. Mientras soy devorada […]Leer churro

fuego de dragón

Fuego de dragón

El niño ruge, despliega sus alas de escamas satinadas, sobrevuela las casas de los aldeanos ensombreciendo los patios traseros, los graneros y los prados, trepa con sus garras por las paredes del castillo, se pasea por las almenas como una gárgola jorobada, escupe confeti rojo y naranja por la boca, ceniza negra que cubre los cielos, fuego imaginario que sueña con quemar piel extraña, con enrojecer la dermis, con hacer brotar […]Leer churro