Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)

Así funciona nuestra churrería

Churros frescos

miriam_mediavilla

Unos y ceros

La muchacha sube la fotografía a la red. La muchacha está desnuda en la fotografía, el cuerpo desparramado, la carne generosa, los pechos ligeramente caídos, el choker negro agarrado al cuello, el culo muy redondo y muy grande, el rastro todavía en la piel de unas bragas que le aprietan y una media sonrisa en la cara censurada, cortada a la altura de la punta de la nariz. La fotografía se […]Leer churro

La chica de goma_Adriana Petrigliano 2

La chica de goma

No tenía huesos, la chica de goma. Dormía dentro de una cesta, enroscada como una serpiente de cascabel de las que hacen danzar los flautistas en las ferias. No tenía huesos, no era en absoluto rígida, era flexible, flexible como un junco, como un junco que se dobla antes que partirse, ay, ay, ay, antes que partirse. Le parecía bien que la metieran en una cesta, a la chica de […]Leer churro

La dictadura de los gatos

En Chauen gobiernan los gatos. Ellos son los que marcan los días festivos en el calendario, los que sintonizan la televisión después de una tormenta. Los gatos deciden el límite de velocidad en las carreteras, hacen la ley y la trampa, aprueban o no los casamientos. Los gatos pintaron las calles del color de las lobelias y por eso Chauen es azul. Quizá demasiado azul. Porque son los gatos (y no […]Leer churro

angeles pizarro cantina hombre amigos

Al calor de una cantina

Con la excusa de celebrar su cumpleaños, el hombre solitario invita a cenar a una muchacha que conoció en el tren. Se citan en una cantina donde hacen unos cócteles buenísimos. Se sientan. Bromean con el hecho de que ella no beba. Piden algunos platos y apenas aguardan a que el camarero se retire para comenzar a conocerse. La muchacha es bonita, muy bonita. El hombre solitario la escucha y […]Leer churro

La vida en un pensamiento

Las tres de la tarde

El banco está mojado porque ha llovido. Igualmente se sienta el viejo y las palomas corren a su encuentro porque son las tres de la tarde. Es agradable saber que el tiempo sirve para algo. El tiempo sirve para dar de comer a las palomas aunque haya llovido. En casa, su mujer le preguntará por qué se sentó en el banco mojado, por qué no esperó a que el sol […]Leer churro

Hipnosis_Borja_Llopis

Hipnosis

Imagine usted que un día van y lo hipnotizan. Ya, ya lo sabemos, tiene usted razón, ¿a santo de qué debería usted dejarse hipnotizar? Pero bueno, échele un poco de imaginación, no sea tan tiquismiquis, ¿hemos venido aquí a jugar o no? Supongamos (y esto es solo un suponer), que un amigo (o amiga) le insiste para que lo acompañe como público a uno de esos programas televisivos que se […]Leer churro

En honor a la verdad

Al monstruo del lago Ness lo encontramos muerto hace años a la altura de la presa Foyers. Así fue. Por entonces yo tenía una barquita de recreo que alquilaba a los turistas, pero eran mediados de otoño, temporada baja, y aquel día en la barca solo íbamos mi cuñado y yo. Recuerdo que hacía una mañana agradable, había amanecido con el cielo despejado y la niebla ya empezaba a retirarse […]Leer churro

Oscar Penelo

Para saber si estás enamorada de tu casera

Si por la mañana, al poco de salir de casa, se desatan los cordones de tus zapatos, te agachas en mitad del parque, te los atas bien atados y, cuando está todo resuelto y emprendes de nuevo el camino, te cruzas con tu casera a la altura del estanque de los patos, la miras, te mira, y todo lo que ella dice, después de meses sin veros, es que llevas […]Leer churro

Vida de un librero aplicado

Vida de un librero aplicado

La librería lleva cerrada mucho tiempo (como mínimo varios meses, años quizá) y nadie (ningún vecino, ningún bibliófilo aficionado) ha mostrado interés alguno por los volúmenes que amarillean en las estanterías. Tampoco nadie ha preguntado nunca por el destino del señor librero. Si preguntásemos a los vecinos del barrio (aunque no lo haremos, pues no hemos venido aquí a cotillear), sin duda nos dirían que el librero era un hombre […]Leer churro

Como explicar el arte_Moises Menendez

Cómo explicar el arte

Mi hija se mira las manos embadurnadas de pintura y nosotros, sus progenitores, contenemos la respiración. ¿Qué sucederá? ¿Qué camino se dispondrá a escoger nuestro pequeño churumbel? Mi hija extiende un dedo regordete manchado de amarillo y lo apoya en el lienzo. Es un instante crucial, que puede marcar su vida para siempre. Mi mujer y yo somos conscientes de ello. Los padres sabemos esas cosas: hay segundos que se extienden por […]Leer churro