Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)
20170319-carlos fernandez

La mujer más hermosa del poblado

escrito por Sr.Churrero / ingrediente de Carlos Fernández de la Peña

La mujer más hermosa del poblado se llama Danbibe. Se interna en la selva y, de tan bonita que es, las fieras agachan la cerviz, ocultan las mandíbulas y le dejan que prosiga su camino. El otro día una cobra real que acechaba desde un árbol sucumbió al paso ligero de Danbibe. Se dejó caer sobre la hierba y se entregó, hecha alfombra, a sus pies. No hace tanto, sucedió algo parecido con un tigre de Bengala. El animal se topó con Danbibe en medio de un claro de la selva. En vez de devorarla de un bocado, dejó que la mujer le acariciara el lomo. Arqueó el cuerpo y gozó entre ronroneos de gato domesticado bajo esa mano que apacigua.

A veces pasa que en estas latitudes llueve. Lo hace de forma torrencial en temporada de monzón y, cuando la lluvia se desata, Danbibe busca refugio en su cabaña. Tiene una cabaña amplia, ordenada, bien asentada en una zona alta del poblado. Es un buen lugar. Danbibe invita a pasar a quien lo desee. Entonces entran los hombres, las mujeres y los niños empapados. Se sientan en el suelo. Danbibe reparte mantas. Siempre hay un voluntario que improvisa un fuego para entrar en calor. Azulean las llamas en la esquina de adobe cuando Danbibe empieza a contar. Trenza historias con habilidad de engastadora de joyas, como si estuviera hilando un collar. Son historias que se desparraman, que abren tramas, comparten personajes y escenarios y dan mucho gusto. Todos dan las gracias a Danbibe cuando la lluvia se acalla y se hace la hora de salir.

La voz de Danbibe serena por igual a las fieras que a los hombres. La serpiente susurra con dulzura el nombre de Danbibe, se entrega a sus caricias el tigre. Lo dicen los habitantes del poblado. Dicen que Danbibe es, sin rivalidad posible, la mujer más hermosa del lugar.

Hoy no llueve. El día es tranquilo, luminoso. Por eso lo hemos visto llegar desde bien lejos. Es un forastero que se aventura a visitarnos. Un explorador. No se prodigan por aquí los exploradores.

El forastero se ha cruzado con Danbibe en el camino de acceso al poblado. Y, zas, le ha disparado un par de fotos. No aspiraba a un retrato posado, jugaba al descuido, buscaba el cuerpo y la mirada de Danbibe como se presenta al natural. Fue una foto robada de soslayo que reveló, nada más volver a casa. De los dos disparos que hizo eligió uno en que se ve a Danbibe de medio cuerpo. Lleva su sari azul calado de hojas pintadas. Cubre la cabeza con el pañuelo grueso que suele ponerse para evitar que el sol le lastime la piel. Tiene el rostro ladeado, girada la mirada hacia la cámara. No queda claro si lo que se dibuja en su boca es una mueca de desagrado o el esbozo primero de una cálida sonrisa.

 

Sobre el ingrediente

Un desafío, una foto comprometida enviada desde la India por un colaborador habitual, un churro de los que cuesta echar a la sartén y darle el punto. El responsable de esa foto que conmueve y que hace mirar para otro lado se llama Carlos Fernández de la Peña. Carlos ya paseó su arte por aquí otras dos veces. Nosotros hemos decidido que merecía la pena echarle azúcar al ingrediente que nos sirvió y esto es lo que nos ha salido. ¿Más sobre Carlos? Esta es su galería de los prodigios.

17 Comments

    • Sr.Churrero |

      Hay muchas Pilares que leen los cuentos de La Churrería pero hay una que madruga más que el resto. De nada, Pilar.

      Responder
  1. Domingo |

    Sonrisa sin duda. Grandes personas y grandes historias no pueden menos que venir de personas inteligentes que sonríen al mundo, porque muecas de desagrado ya hay demasiadas. Gracias churreros.

    Responder
  2. Angela |

    Muy buenos días churreros!!! Maravillosooo el cuento de hoy, y que belleza de foto, sin duda, la belleza está en los ojos del que la mira, el exterior es un envoltorio que sin interior solo sirve para decorar 😀

    Responder
  3. Ángeles |

    L a B e l l e z a

    Está claro q lo esencial es invisible a los ojos.

    Así de fácil salgo al lunes con una sonrisa optimista gracias a vosotros!

    Responder
  4. Chemari |

    Uy si Danbibe leyera este cuento que le habeis escrito…

    Ahí esta el truco, en mirar más allá para encontrar la magia escondida, esa que todos tenemos en algún sitio (bueno, todos menos Trump y alguno más que no merecen sitio en esta honorable churrería).

    Responder

Échale azúcar a este churro