Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)

La dictadura de los gatos

escrito por Sr.Churrero / ingrediente de María Martínez Hellín

En Chauen gobiernan los gatos. Ellos son los que marcan los días festivos en el calendario, los que sintonizan la televisión después de una tormenta. Los gatos deciden el límite de velocidad en las carreteras, hacen la ley y la trampa, aprueban o no los casamientos. Los gatos pintaron las calles del color de las lobelias y por eso Chauen es azul. Quizá demasiado azul. Porque son los gatos (y no los perros, ni las cabras) los amos de la medina, los que interrumpen la marcha de los turistas por las callejuelas, los que caminan como si fueran dioses de cuatro patas a los que poco les importan los hombres y sus guerras y sus quehaceres del día a día. Y también son ellos, los gatos, los que se enzarzan en falsas peleas cuando les viene en gana, y tiran al suelo una maceta azul que estalla en mil pedazos, ¡plas!, y los turistas asustados, ¡Oh my God!, y la escoba de la paisana que llega tarde golpeando los adoquines, ¡puf!, la misma escoba que luego barre los pedazos rotos de la maceta, ¡ras!, y la tierra húmeda y marrón, ¡ras!, y las flores moribundas y seguramente azules, ¡ras, ras, ras! Y mientras tanto los gatos maúllan a carcajadas desde lo alto del minarete, como falsos muecines llamando a la oración. Así se fragua la dictadura de los gatos en Chauen. Sus habitantes lo tienen asumido, miran para otro lado, se encogen de hombros; aseguran que podría ser peor. Dicen que si gobernaran los zorros o los dromedarios, ¡a saber de qué color pintarían las calles!

 

Sobre el ingrediente

El churro de hoy está inspirado en una fotografía que nos mandó María Martinez Hellín de su último viaje a Chauen. Un viaje que, al menos a uno de los churreros, también le hubiera gustado disfrutar; pero bueno, qué le vamos a hacer, a veces solo nos queda viajar con la imaginación. María no tiene Instagram ni página web, y ni falta que le hace. Ella es natural de Cuenca, docente por vocación y amante de los placeres más mundanos, como, según nos confiesa, ver a su novio preparar una tortilla de patata (un saludo, Perico). Y dicho esto, los churreros os deseamos un viernes lluvioso y azul y con muchos muchos gatos.

8 Comments

  1. Kasirucita |

    Nos movemos como cautelosos tigres
    Oh! No podríamos ser mas silenciosos que esto
    La manera en la que caminamos
    la manera en la que hablamos
    la manera en la que acechamos
    La manera en la que besamos
    Nos deslizamos por las calles cuando todos duermen
    cada vez mas importantes, mas elegantes, mas astutos y mas radiantes
    Mordemos, arañamos y gritamos toda la noche
    Vamos, lancemos todas las canciones que conocemos…
    [The Lovecats, The Cure]

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  2. Angela |

    Muy buenos días churreros!!! Fantásticooooo el cuento de hoy, una combinación perfecta azul y gatos y de fondo la canción de The Cure lovecats que ha puesto Kasirucita. No se puede empezar mejor el día 😀

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  3. Ángeles |

    Chauen!!!
    Azul!!!
    Los gatos!!!

    No hay mejor combinación para hiperactividad neuRRRRonal…!!! (Léase en modo ronroneo 😉 )

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  4. Salamandra |

    Desde el título se ve que hay gato encerrado, pues, solo puede afectar a cuatro gatos, sin embargo la autora se ha llevado el gato al agua porque seguro que nos ha encantado a todos. :)))

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  5. MariaM Hellin |

    A ver quien dice !muuu! cuando los que gobiernan dicen , miauaauu! Pero aqui yo digo…Guaauuu!!!
    Buenisiiiimo!

    Un placer degustar este churro!!!!!!!! Nos vemos Sr. Churrero.

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  6. Chemari |

    Pffffff… la casa de algún amigo conozco yo que se rige por las mismas normas que este Chauen vuestro eh??

    Sabeis que una de esas amigas habla con su gato por telefono? Lo he visto. He sido testigo. Lo juro.

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Échale azúcar a este churro