Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)
Vanessa Gallanti

La casa nueva

escrito por Sr.Churrero / ingrediente de Vanessa Gallanti

Claudia observa su casa. Está recién terminada de construir, inmaculada. La pintura de las paredes todavía fresca, los cristales brillantes con la luz del sol de media tarde, no hay marcas de dedos en la puerta principal.

Tan nueva está la casa que el jardín aún no es jardín: el césped crece a ras de suelo como una barba de pocos días.

Más allá de una verja reluciente, a unos pasos de la casa, en la acera, hay un montón de ladrillos, los restos de la obra que se han quedado atrás.

Claudia coge uno.

Lo sostiene y calcula el peso: dos, tres kilos. Da igual.

Repasa con los dedos la superficie irregular de la arcilla cocida. Sonríe. Le gustan los mordiscos, las rajas, las malformaciones.

Levanta el ladrillo en alto. Con un movimiento torpe, lo lanza contra la ventana más cercana, la ventana que da al camino de entrada, junto a la puerta blindada. Acierta a colar el proyectil entre los barrotes que la protegen, el ladrillo golpea el cristal pero éste no se rompe.

Claudia camina hasta la acera, coge otro ladrillo.

Otro movimiento torpe: el ladrillo vuelve a esquivar los barrotes y golpea el cristal. El cristal salta en pedazos.

Claudia sonríe.

Lanza ladrillos contra las brillantes ventanas, contra las paredes recién pintadas, contra la puerta blindada. Un perímetro de esquirlas de arcilla, de pedazos de cristal, de lascas de pintura blanca rodea la casa nueva.

Luego, Claudia entra y arrasa: ladrillos contra los armarios recién instalados, contra la vitrocerámica de inducción, contra la mampara del baño. Ladrillos contra las ventanas de las habitaciones de arriba, contra el espejo de medio cuerpo, contra las lámparas de diseño.

Cuando llega la noche y se acaban los ladrillos, a Claudia le duele el brazo, resopla. Traspasa la puerta del jardín, hasta la acera, se derrumba a solo unos pasos de su casa nueva.

Allí, tranquilamente, se queda dormida.

 

Sobre el ingrediente

Con Vanessa la verdad es que jugamos sobre seguro. No en vano, es la tercera vez que sale al campo en La Churrería. No somos muy de metáforas futbolísticas pero es que sus fotografías son un pase al pie a puerta vacía. Así que nosotros sólo tenemos que empujar la pelota y meter gol. Luego nos tiramos al suelo, nos abrazamos como una piña, nos levantamos los mandiles llenos de harina hasta las orejas. Enseguida nos da vergüenza, miramos al suelo y hacemos como si no hubiera pasado nada. Ya os decimos que no somos nada de metáforas futbolísticas en La Churrería. Y menos si no vienen a cuento, como es el caso de este churro. Aún así esperamos que lo disfrutéis. Como un buen regate de Messi.

10 Comments

  1. Kasirucita |

    Tiene casi 20 años y ya está
    cansado de soñar,
    pero tras la frontera está su hogar,
    su mundo y su ciudad.
    Piensa que la alambrada sólo es
    un trozo de metal,
    algo que nunca puede detener
    sus ansias de volar.
    Libre,
    como el sol cuando amanece,
    yo soy libre, como el mar.
    Libre,
    como el ave que escapó de su prisión
    y puede, al fin, volar.
    Libre,
    como el viento que recoge
    mi lamento y mi pesar,
    camino sin cesar detrás de la verdad
    y sabré lo que es al fin, la libertad.
    [Libre – Nino Bravo]

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  2. Chemari |

    Jesús, que catarsis para un viernes!! Y que bien se queda uno!!

    A proposito de gente que hace cosas nuevas… (Angeles, echame un cable que estos se hacen los locos)

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    • Ángeles |

      Los suecos o los suizos??? Porque a mí los suizos para desayunar me gustan un montón! 😀

      Ya tengo medio descifrado el código, me falta la llave allen 12-13 para ultimar el descifrador. Ya veréis cuando funcione!!!

      Y digo que ya no me quedan uñasaassss… mueroME de curiosidad!!!!

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      • Chemari |

        Jajajajajajajaaj… bueno, suecos o locos, lo mismo nos da…

        No te creas, yo estoy esperando igual que tú….

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  3. Angela |

    Muy buenas noches churreros, geniaaaal el cuento de hoy, como la emprende con la casa la protagonista del churro, seguro que no quería una casa de diseño igual a todas las de las revistas, puede que por eso ha decidido destrozarla para rehacerla a su gusto, o simplemente tenía un mal día y ha preferido lanzar ladrillos hasta acabar agotada 😉

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  4. Ángeles |

    Es una nueva técnica de diseño e interiorismo. Ladrllazo va y ladrillazo viene, se consiguen resultados espectaculares a la par q únicos e irrepetibles. 😀

    Fuera guasa… tanta perfección a Claudia le estaba dando un ascazoooo… quién quiera una jaula dorada que se encierre!

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Échale azúcar a este churro