Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)
Francisco Molina Electricista

El hombre del seguro

escrito por Sr.Churrero / ingrediente de Francisco Molina

Un hombre vino a mi casa a cambiarme una bombilla. Se había fundido el farol del recibidor y llamé al seguro para que vinieran a arreglarlo. Nada más entrar por la puerta, el hombre ya quería marcharse. Pero a mí me daba apuro que se quedara en el recibidor y no pasara a conocer la casa.

—¿Quiere que le traiga una cerveza?

—No se moleste, señora. Esto es cosa de un minuto.

El hombre del seguro era alto como un oso y traía al hombro una escalera de mano y una caja de herramientas tan grande como su pierna. Tenía las manos pequeñas, casi de niño, y unos dedos delicados de los que entran en los agujeros de un enchufe. Se subió con cuidado a la escalera, desenroscó la bombilla con sus manos chicas y la observó al trasluz como un médico examina una radiografía.

—Incandescente, tipo vela —dictaminó.

Mientras cambiaba la bombilla fundida, me explicó las ventajas y el ahorro de las lámparas de bajo consumo. Parecía saber bien lo que se hacía. Terminada la operación, el hombre se bajó de la escalera y probó el interruptor de la luz. Notamos un fogonazo en el farol seguido de un chasquido que me asustó un poco. De no ser por el sol de medio día que entraba por la ventana, nos habríamos quedado a oscuras.

—¿De verdad no quiere tomar nada?

El hombre bajó los plomos de la caja de fusibles y fue verificando, paso por paso, toda la instalación eléctrica. Tenía que haber un motivo para que las bombillas se fundieran, dijo. Con cada comprobación, me iba explicando sus sospechas, los descartes y algunas cosas que no entendía o estaban fuera de toda lógica. No dábamos con el problema. Hizo algunas pruebas y, en cada tentativa, fundía una bombilla. Yo le miraba sentada en el taburete del recibidor. Estaba apurada porque se hacía la hora de comer y no había preparado nada.

—No lo entiendo —decía subido a la escalera—. No lo entiendo.

Cuando se le acabaron las bombillas bajó al coche a por más. Y cuando se le fundió la última, se quedó un rato quieto al pie de la escalera, en silencio, mirando el farol y las nervaduras del techo. Entonces me pidió si podía ir al baño.

Pasó un buen rato allí encerrado y yo aproveché para calentar un poco de sopa.

—¿Está usted bien? —pregunté desde el otro lado de la puerta—. Le he hecho unos fideos.

El hombre descorrió el cerrojo para que yo pudiera abrir la puerta. Estaba encogido sobre las losetas del baño con su cuerpo grande de oso, debajo del lavabo a espaldas de la puerta. Con sus manos pequeñas cogía papel higiénico y se limpiaba los mocos. Parecía derrumbado. Me miró, encogió los hombros y me dijo entre hipidos que no lo entendía, que en quince años de profesión jamás había fallado a un cliente. Soy electricista, decía con un gurruño de papel higiénico en la mano, no puede ser que todo esté correcto y se fundan las bombillas. Yo le acariciaba la cabeza y dejaba que se desahogara. Cuando se calmó un poco, le hice levantarse y lavarse la cara. Luego lo llevé al salón para que se tomara la sopa antes de que se quedara fría.

 

Sobre el ingrediente

Francisco Molina es aficionado a la fotografía. Le gusta captar instantes y atrapar momentos. Francisco es emeritense que, para quién no sepa, es esa gente que nació en Mérida. Aquí os dejamos su cuenta de Instagram para que veáis que hemos cocinado la foto de su farol, pero había material para cocinar otras cosas bien ricas.

16 Comments

  1. Angela |

    Muy buenos días churreros!!! Geniaaaal el cuento de hoy, y que entregado a su trabajo el electricista, eso es amor al oficio y lo demás son tonterías 😉

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    • Sr.Churrero |

      Que levanten la mano los que crean que el electricista se queda a vivir en esa casa :))
      Gracias, Daniela. Un abrazo!

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  2. Chemari |

    Pues ya os digo yo que al que vino a arreglarme la gotera del otro día no me dieron ganas de ponerle sopa en absoluto… Cosa mas rancia…

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  3. Ángeles |

    Es lo que tiene cuando te llega a casa un hombre del futuro, que esta tecnología nuestra se le funde entre las manos. Y yo lo sé porque cuando viene el de la fibra óptica habla en otro idioma de cosas desconocidas en este mundo terrenal… y dice que en el futuro funcionará mejor, pero q ahora es lo q hay y q me dé por satisfecha… y q sabrá este señor de satisfacciones…

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  4. Goyi |

    Bueno…….Por favor que lo contrate MAFRE que de esos no quedan.Pobre hombre
    Buen fin de semana a todos Y con muchas “Luces”

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Échale azúcar a este churro