Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)
20170507-Vanesa gallanti

Derroche de candidez

escrito por Sr.Churrero / ingrediente de Vanessa V. Gallanti C.

—Sopla y pide un deseo —dice el atrevido galán.
—Que te mueras —dice la nívea muchacha, y sopla.
—Pero serás puta —dice el novio emperifollado.
—Que te mueras he dicho —insiste la arrullada palomita, y vuelve a soplar otro diente de león.
—Que te mueras tú —dice el extasiado pretendiente, y sopla a su vez un ramillete de dientes de león.
—Tú, tú, tú, tú, muérete tú, muérete ya —dice la novia encantadora, mientras recoge un diente de león tras otro, y los sopla, y corre por el prado seleccionando más dientes de león, su vestido delicioso y blanco refulgente bajo el sol.
—Que te exploten las cuencas oculares ahora mismo —pide el joven adulador.
—Que vomites tus propias tripas —sopla la angelical niña.
—Que te ahogues con tu lengua, que te tragues los dientes, que se te pudra el cerebro y te lagrimee por los ojos —dice el devoto prometido, mientras sopla un mar de dientes de león, los arreboles del crepúsculo sobrevolándoles, una nube de polen y magia envolviendo a los dos enamorados, pajaritos que trinan a lo lejos.
—¿Ah, sí? Que te dé un sincope y te quedes vegetal, pero con la consciencia bien intacta, y que tenga que cuidarte yo, y te obligue a comer tu propia mierda, y que el gato te mee en la oreja, y que una noche invite a cenar a tu hermano Nicanor, que ya sabes cómo me mira, y deje que me folle delante de tus narices, y que tu hermano Nicanor se corra en mis tetas —dice la lisonjera señorita.
—Oh —hace el amoroso seductor.
—Ja —suspira la ingenua zagala.
—Te voy a matar, desgraciada —dice el tiernísimo amante, y en un momento de pasión agarra el cuello de ella con ambas manos, tan blanco y largo, el cuello, como el de un cisne, y tan varoniles las manos de él.
—Te voy a matar, cenutrio —dice la coqueta damisela, y con las uñas busca los ojos de su prometido, y gritan los dos, de amor sin duda, y caen al prado de dientes de león, igualito que zambullirse en una nube, y quedan así los noviecitos, fundidos en un abrazo, eternamente juntos, tal para cual.

 

Sobre el ingrediente

Ese diente de león que ilustra este cuento creció y floreció en Mérida, Venezuela. De allí es Vanessa V. Gallanti C. (¿qué ocultarán esas iniciales tan bien dispuestas?), una fotógrafa con dotes de poeta. Atención, su Instagram es de esos que quita el hipo: hay qué ver cómo juega esta chica con las composiciones, las perspectivas, el mundo. Vanessa nos recuerda en su correo que la situación en su país no es nada fácil, y a nosotros nos reconforta saber que, por jodidas que estén las cosas, siempre hay tiempo para un cuento.

7 Comments

  1. Estela |

    ¡¿pero de dónde ha salido este churo?!
    Ojiplática me habéis dejado o_O
    ¡Buenos días!

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  2. Angela |

    Muy buenos días churreros!!! Tremendo el cuento de hoy, es verdad eso que dicen de que hay amores que matan 😉

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  3. Ángeles |

    Buenos y angelicales días, de los de rompe y rasga.
    Este Churro es una Oda al Trasgo y la Trasga.
    😀
    ES BUENÍSIMO!!!! XDDD

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  4. Chemari |

    Ay, tan desconcertante es el churro como triste y cruel la realidad de tantas parejas que viven (y se aman) a base de sacarse los ojos y las tripas.

    Hala, empezamos la semana con alegria!!!

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  5. vane |

    Me flecharon ¿oyeron? Por un momento pensé que era la chica angelical *se tapa los ojos* Nada como empezar la semana con una historia de amor jajajajaja un fuerte abrazo y un monton de besos.

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Échale azúcar a este churro