Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)
EVA espacio vecinal arganzuela Creced y multiplicaos Adán Señor luz paraiso

Creced y multiplicaos

escrito por Sr.Churrero / ingrediente de EVA (Espacio Vecinal Arganzuela)

En el principio el Señor creo el cielo y la tierra. Separó las aguas de los campos. Creo las montañas, los valles, las flores y todos los bichos vivientes. Por último hizo el Señor a Eva y después a Adán a partir de un puñado de barro. Les puso un paraíso para que se regocijaran de las maravillas del mundo. Creced y multiplicaos, les dijo.

Pero el Señor había olvidado separar el día de la noche y el paraíso era un jaleo de tinieblas. No había luz en la tierra, ni amaneceres, ni puestas de sol, ni horizonte que hiciera de barrera entre el cielo y el infierno. Las aves no volaban. Las flores no crecían. Las bestias se escondían temerosas en sus guaridas. Adán y Eva iban de acá para allá en medio de la oscuridad, palpando con las manos la corteza de los árboles, tropezando ciegos en cada piedra. Y si alguna vez los dos se encontraban en medio de las tinieblas, Eva daba un respingo y el corazón se le salía por la boca.

—Vaya susto que me has dado, idiota.

Una noche partió Eva a explicarle al Señor cómo estaban las cosas. Le dijo que el paraíso sin luz era un completo desastre. Las criaturas no acababan de tener nombre. Los frutos se pudrían en los árboles. ¿Por qué el Señor les había dado ojos si apenas podían ver nada? Cuando no caían en una zanja, se daban con la frente en una rama. Cuando no pisaban una serpiente, metían el pie en una charca.

—Has de hacer la luz —se quejó Eva—, así no hay manera de multiplicarse.

Escuchó el Señor a Eva y creo la bicicleta estática. Le instaló una dinamo en la rueda trasera. Cuando Adán o Eva se turnaban en la bicicleta y daban pedales con brío, el cielo se iluminaba como una esmeralda, la luz se reflejaba en el blanco de las nubes y en el azul limpio del agua. Entonces los pájaros trinaban, las flores zumbaban de abejas y los leones salían de sus guaridas para comerse a las gacelas.

Pero tanto Adán como Eva se agotaban en la bicicleta y no les quedaba ánimo para multiplicarse. Tuvo que volver Eva a explicarle al Señor que aquello no era solución. Cuando dejaban de dar pedales, las tinieblas volvían al paraíso y las bestias a sus guaridas. La flores se marchitaban y las abejas morían de frío. Eva le pidió al Señor que, en su enorme sabiduría, reconociera su error y se hiciera la luz en el paraíso para alivio de todas las criaturas.

Y el Señor escuchó a Eva, aceptó que se había equivocado y separó por fin el día de la noche. Hízose la luz, y vio el Señor que la luz era buena. Pudieron los campos dar sus frutos y los hombres crecer y multiplicarse. Por eso, y en atención a la ayuda recibida, condenó el Señor a Eva y a todas sus hijas a parir para siempre con dolor, al patriarcado y a algunas otras muchas mierdas.

 

Sobre el ingrediente

En la churrería les hemos escrito un cuento a los amigos del Espacio Vecinal Arganzuela (EVA) porque nos encanta su proyecto y necesitan nuestra ayuda. Tras dos años de lucha, los vecinos han recuperado un espacio público en el sur de Madrid para llenarlo de sueños, complicidades y autogestión, pero ¡no tienen para pagar la luz! Por eso han iniciado una campaña de micromecenazgo que les permita cubrir los suministros y seguir con las actividades. Echad un vistazo a la agenda repleta de cosas ricas, pasaos una tarde a conocer el lugar, veréis que es algo parecido al paraíso, y también podéis echarles una mano en la financiación del proyecto. ¡Mucha fuerza, EVA!

14 Comments

  1. Kasirucita |

    Ella se ha cansado de tirar la toalla
    Se va quitando poco a poco telarañas
    No ha dormido esta noche pero no esta cansada
    No mira ningún espejo pero se siente to’ guapa
    Hoy ella se ha puesto color en las pestañas
    Hoy le gusta su sonrisa, no se siente una extraña
    Hoy sueña lo que quiere sin preocuparse por nada
    Hoy es una mujer que se da cuenta de su alma
    Hoy vas a ser la mujer que te dé la gana de ser
    Hoy te vas a querer como nadie te ha sabio querer
    Hoy vas a mirar pa’ lante que pa’ atrás ya te dolió bastante
    Una mujer valiente, una mujer sonriente
    Mira como pasa
    Hoy nació la mujer perfecta que esperaban
    Ha roto sin pudores las reglas marcadas
    Hoy ha calzado tacones para hacer sonar sus pasos
    Hoy sabe que su vida nunca más será un fracaso
    Hoy vas conquistar el cielo sin mirar lo alto que queda del suelo
    Hoy vas a ser feliz aunque el invierno sea frio y sea largo
    Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti
    Que nadie puede hacerte daño
    Hoy vas a comprender que el miedo se puede romper con un solo portazo
    Hoy vas a hacer reír porque tus ojos se han cansado de ser llanto
    Hoy vas a conseguir reírte hasta de ti y ver que lo has logrado
    [Ella, BEBE]

    Responder
  2. Angela |

    Muy buenos días churreros!!! Fantásticooooo el cuento de hoy, a ver si muestras Evas tienen más suerte que la fundadora y les devuelven la luz y todo lo que les pertenece 🙂

    Responder
    • Sr.Churrero |

      Saludos, Ángela. Que se hagan nuestras Evas con unas buenas linternas por si se vuelve a ir la luz! Gracias!

      Responder
  3. Elvira Lopez |

    Me ha encantado, me recuerda más la Popol Vu que a la Biblia, donde EVA no sale de la costilla de Adán y es ella la que quiere mirar más lejos.
    Gracias por esa frescura

    Responder
    • Sr.Churrero |

      Gracias, Elvira.
      Sí, es que de la biblia solo nos hemos quedado con el tonillo 🙂

      Responder
  4. Ángeles |

    Esta versión de la historia de Eva y Adán es tó buena!!! XDDD
    Casi muero de risa con la creación de la bicicleta estática y su uso posterior…
    Por todas las EVA’s del mundo, q somos muchas, y por el éxito de este proyecto!!! Chin chin!

    Responder
  5. Chemari |

    Y así, desde el principio de los tiempos (más o menos) quedó claro la incapacidad del género humano (masculino y femenino) de asumir sus propios errores.

    Responder
    • Sr.Churrero |

      Jajaja
      Tú necesitas a Rosa Mondejar, nuestra correctora ortotipográfica con más paciencia del mundo mundial!
      Un abrazo grande, Chemari

      Responder

Échale azúcar a este churro