Cuentos como churros

Cada día, un cuento recién hecho (cerramos festivos)

Así funciona nuestra churrería

Churros frescos

Ernesto Cabral 2

Churreros a remojo

Ya tenemos los churreros los pies a remojo, abierta la maleta sobre la cama del hotel, estamos de picnic en alguna montaña, estamos con bañador, sin bañador. Con pamela de colores, con un tinto de verano, una cerveza fresquita. Estamos chuperreteando un helado de melón que se derrite entre los dedos. Estamos dispuestos a jugar a las palas, asaltar las olas que vienen, construir un castillo de siestas, dormir otro […]Leer churro

diego rivera

Napoleón

Puede que usted camine distraído, que pase por delante del portal y ni siquiera se fije en que está ahí, observándole a través de la cristalera. O puede que sí lo vea, pero que su mirada no le diga mucho, que sus ojos de canica le parezcan solo eso, dos canicas. Puede que usted piense que Napoleón es simplemente un perro. Se equivoca. Puede que debido a su escaso conocimiento […]Leer churro

Dramática Ana

Dramática Ana

Ana sale del lavabo de la consulta. Ha vomitado. Le pide a la enfermera de la recepción algo que le quite el mal sabor de boca. La enfermera le ofrece un vaso de plástico y le señala una fuente de agua. Ana se bebe el vaso de agua fría sin respirar, lo estruja en una mano, lo tira al suelo, lo pisotea allí mismo y se va sin decir adiós. […]Leer churro

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Natalia

1 Natalia oculta la mirada de la tormenta de carcajadas que ha estallado en el aula, de la bola de papel arrugado que rebota en su frente y cae sobre el pupitre, del gesto reprobador de la profesora, que sostiene en la mano el cuaderno con el dibujo que ha hecho Natalia y que ahora está a la vista de todos sus compañeros. —¿En esto pensabas mientras yo explicaba las […]Leer churro

Nietsche Paul Ree Lou Andreas Salome

Ser río

Bailar hasta que las caderas digan basta. De eso se trata. ¿Es que no oyes la percusión? Motas de sangre salpican la piel de los tambores. Un eco sordo lo inunda todo. Viene de la calle, atraviesa las ventanas, hace añicos los cristales, derrumba el techo. Que no te asusten los cascotes. Son sólo lluvia que cae. Deja que tus piernas fluyan como ríos de agua revuelta. Baila con esta y […]Leer churro

Clara Llongarriu fin mundo tierra planeta ricos poderosos mudanza apocalipsis naves

El día del fin del mundo

Un día, sin más, el mundo se acaba. La gente corre desesperada con sus mascotas en brazos. Llega a los puntos de reunión, espera largas colas. Apenas hay espacio y todos quieren subir a las naves nodriza que les trasladarán al nuevo planeta. Los más ricos y poderosos de la tierra no corren, vuelan. Han alquilado sus propias naves de carga y aún les falta hacer la mudanza. Tienen listos […]Leer churro

Vecinos_Marina

Vecinos

Mis vecinos están sinceramente enamorados. Son la pareja perfecta. Se parecen incluso físicamente: alto él, alta ella, extremadamente delgados, desaliñados los dos, ojos grandes y afables. De algún modo, su forma de moverse, de hablar, de afrontar la vida, me recuerda a un crío que finge estar enfermo para no ir a la escuela. Viven justo enfrente de mi apartamento y la calle que nos separa es estrecha. Yo acostumbro […]Leer churro

lalalla

DIENTES

La gente confía en que, tarde o temprano, Perro Salchicha se deje acariciar. La gente dice que no está bien que nadie pueda pasarle la mano por el lomo ni rascarle detrás de las orejas. No está bien que Perro Salchicha guarde las distancias o que salude con una reverencia. No, no está bien. Un día de estos se dejará acariciar y todo será como antes, le dice la madre […]Leer churro

20150424_juan de la torre

Ensayo sobre los Tristes

Urge llamar la atención del público sobre la amenaza de los Tristes. Urge poner fin de una vez a este silencio histórico, a esta indulgencia pavisosa, que difumina los hechos y obliga a buscar seudónimos en los diccionarios. Los Tristes existen. Los Tristes mandan. Los Tristes devoran. Y sus víctimas se cuentan por millones. Los Tristes visten el elegante abrigo de la pena y se mezclan con nosotros. Actúan como […]Leer churro

Costa de piratas - María Díaz

Los piratas de verdad no leen libros

Somos piratas, le digo. Navegamos en un barco que hemos robado a los ingleses. El barco tiene, por lo menos, ciento doce cañones en cada banda, le digo, pero Laura no se inmuta, ha cogido un puñado de arena de playa y lo deja caer en un montoncito. Está muy seria hoy. Ciento doce cañones son muchos cañones, son… doscientos veinticuatro cañones. Pero Laura no está impresionada. Con eso podemos […]Leer churro